Elegir tu cepillo de dientes

Existen ciertas características que hay que tomar en cuenta, pero para una correcta higiene oral hay que tener una técnica de cepillado

A continuación algunas recomendaciones para que adquiera un cepillo adecuado.

De buen material: Es recomendable que tenga puntas redondas para evitar lesiones en los tejidos blandos. Y las cerdas deben ser medianas, no suaves ni duras, para evitar el desgaste del esmalte o una limpieza poco profunda.

Que llegue a todo lado: La cabeza tiene que ser pequeña para alcanzar las zonas posteriores donde es más difícil la remoción de la placa bacteriana.

Que se sostenga adecuadamente: El mango debe ser cómodo al sostenerlo y es preferible comprarlo con material antiderrapante, así evitará una de las lesiones más comunes, por el llamado resbalón.

Importante: El cepillo debe combinar cerdas largas y cortas. Este ha demostrado ser más efectivo durante el cepillado, profundiza la limpieza en las zonas interdentales.

Opte por productos eficaces: Existen antibacteriales fabricados con aleaciones en plata o en oro, que liberan iones para evitar el crecimiento de la población bacteriana.

Alternativas: Los cepillos eléctricos deben ser usados preferentemente por personas de la tercera edad, gente con artritis, niños, o por quienes tienen capacidades diferentes.

No se olvide: Deben ser enjuagados con agua fría después de usarse para remover los restos de pasta dentífrica y bacterias.

Bien protegidos: Guárdelo en forma vertical y evite el contacto con otros cepillos. Existen cartuchos para conservarlo y mantenerlo aislado de las bacterias presentes en la atmósfera, ya que se ha demostrado presencia de materia fecal en aquellos almacenados cerca del inodoro.

Reemplácelos: Deben ser cambiados cada tres meses o antes, si las cerdas se han separado o han perdido su forma.