Implantación de un Implante Dental

En la mayoría de los casos, la inserción de los implantes dentales en el hueso tiene lugar durante una intervención quirúrgica ambulatoria, es similar a la extracción de un diente y se realiza con
anestesia local. En muy pocas ocasiones es necesario realizar este procedimiento bajo anestesia general.

La intervención la  lleva a cabo el implantólogo, en condiciones adecuadas de esterilidad. El instrumental necesario para la implantación está diseñado de forma que no dañe el hueso maxilar, es decir, se requieren muy pocos pasos preparatorios antes de insertar el implante dental. Este proceso es indoloro debido a la anestesia. Para reducir al mínimo la inflamación, se mantiene fría la zona en que se realiza la intervención; el implantólogo decidirá en cada caso si es necesario administrar algún analgésico o antiinflamatorio.

Para que los implantes puedan integrarse sin la presion o fuerza masticatoria, se coloca la prótesis dental provisional de modo que no se produzca oclusión y, por lo tanto, no haya presión al masticar. La prótesis existente se recubre por debajo con una funda blanda que evita cualquier presión sobre la zona intervenida.
El tiempo de integración del implante dental depende del estado físico y médico del paciente, aunque los implantes de titanio suelen integrarse en un intervalo de 2 a 9 meses. Después de que
los implantes hayan quedado soldados firmemente en el hueso, puede colocarse la prótesis dental definitiva. Estamos seguros de que sentirá su prótesis dental sobre los nuevos implantes de forma
tan natural como si se tratara de sus propios dientes.